María Mendive: “…muchos pueden actuar pero no todos son actores…”

María Mendive es una reconocida actriz, directora y docente del teatro uruguayo. Nacida en el barrio Atahualpa de la ciudad de Montevideo. Es una persona proactiva y genera proyectos en los que vuelva su sensibilidad, su ansia de formación permanente y la reflexión sobre la práctica.

Hoy Pisco & Mate se da el gran gusto de entrevistar a una actriz que va dejando huellas en el Río de la Plata. Nos honra recibir a María Mendive, bienvenida.

¿En qué barrio nació y paso su niñez?

Nací en el barrio Atahualpa, viví en el Prado. Jugué en la vereda desde que me acuerdo, jugaba con mi amiga Yamila que vivía pegada. Me gustaba jugar a las madres, a mi amiga le gustaba jugar a los laboratorios. Jugábamos al volcán (dibujábamos un volcán en un papel y huíamos de la lava); al ring raje y muchas veces nos disfrazábamos. Siempre admire a mi hermano.

¿Cuándo descubrió su vocación por la actuación?

La vocación la descubrí estudiando varias cosas a la vez, estudiaba antropología, sicología y hacia un taller de teatro. Un día llegue a la puerta de la facultad de Humanidades y Ciencias, en ese momento me di vuelta y resolví que daría el examen para entrar a la Escuela Municipal de Arte Dramático. En la primaria me destacaba en lo que tenía que ver con lo escénico, me gustaba el público, jugar con la expresión. Siempre fui sensible, histriónica y expresiva, lo lamentable era que fui niña en una época de mucha represión y miedo, por lo tanto, todo esto no era un valor, sino una carga. Algunas maestras que eran esposas de militares nos reprimían y no valoraban estas características, sino todo lo contrario. Otras educadoras fueron excelentes defensoras de la libertad. Por esas causas el proceso de descubrimiento fue cuando tenía 19 años.

¿Quién era su modelo a seguir? ¿Por qué?

Creo que fueron varios los modelos, admiré siempre a los actores. Fui siempre al teatro y mi viejo me llevaba a un bar (el Hispano) dónde se reunía la Comedia Nacional. No sé porque, pero los admiraba, ellos tenían un halo especial, sus miradas, sus gestos, sus cuerpos eran para mi imán a los que no podía sacarles la mirada. Ellos también me miraban. Modelos fueron mis maestros, siempre fui alumna e intento seguir siéndolo, me gusta aprender, me interesa ponerme en la piel del constante aprendiz. Mis referentes son todos los artistas del mundo que tengo la posibilidad de conocer. Admiré y admiro a todos aquellos que saben del arte escénico, sigo investigando clase a clase, función a función y con cada director que me voy cruzando en este camino lleno de vida y vidas.

María ¿Cómo se definiría?

Me defino como alguien que le gusta jugar todo el tiempo, necesito del orden para poder desordenar mi interior en el arte. Soy entusiasta, amiga, madre, mujer, buena gente. Considero que debo tener una mirada profunda sobre mí para transformar mis dolores y alivianar la angustia del existencialismo. Me analizo dos veces por semana. No me soporto mucho rato enojada ni mal humorada, siempre doy la vuelta para reírme o despejar el día.

Estoy enamorada del teatro, del hecho artístico y de los alumnos. Me gusta la gente, me gusta el público, logro gustarme. Esto último no es poco. Siempre estoy en movimiento interno, mis hijas crecieron, estoy adaptándome y disfrutando de esta etapa. Por momentos me descubro con melancolía por no tener a mis chiquitas.

En una entrevista que le realizáramos a la actriz mexicana Adriana Fonseca nos dice que a la hora de interpretar un personaje “Trato de meterme en su carácter, personalidad, buscar todos los detalles de su vida”. ¿Está de acuerdo o tiene otra forma de preparar un personaje?

Estoy de acuerdo, a la hora de crear un personaje no hay límites de observación, de estudio, de poner la sensibilidad al servicio de la creación, la intuición, lo que el director propone, los aportes del equipo, el estudio del autor, siempre me pongo en la piel del autor para tomar todos los datos, no pongo nunca el limite, sí en un momento hay que concretar y presentar, pero siempre estos seres siguen creciendo, ya sea ante una cámara o un escenario. Hay métodos sí, pero la creación de un personaje siempre es algo íntimo y único. Estos seres que creamos los actores viven dentro y salen a la luz cuando se prende el foco y por supuesto los completa el público. Hay un momento de los ensayos en el teatro que los actores ya pedimos público porque es lo que falta para concretar el proceso.

¿Cuál es la diferencia más marcada entre ser actriz de teatro, televisión o cine? ¿Qué tipo de actuación le gusta más?

ME GUSTA ACTUAR!! Lo que cambian son los lenguajes, los cambios de energía y proyección. La creación y el estudio es el mismo. El actor debe no resistir la cámara, debe dejarse ver y medir la proyección en este lenguaje. Para actuar frente a la cámara es necesario que el vinculo con esta sea de atracción, si el actor no quiere a la cámara o la cámara no quiere al actor estamos en problemas. Personalmente me siento muy atraída por la cámara y creo que tenemos un buen vinculo. En el teatro se actúa con todo el cuerpo, en la cámara esto puede suceder de otra manera, los planos van variando y es la cámara la que cuenta. Creo que en definitiva la diferencia marcada es el gusto y adaptación natural que el actor tenga a los diferentes escenarios.

Hacer una obra de teatro lo comparo con algo artesanal ya que nunca se repite la misma actuación. Eso es lo que hace mágico el teatro. ¿Cómo es la relación entre la actriz y el público?

De mucho amor y respeto. El público es quien hace posible nuestro trabajo, son quienes se preparan, sacan una entrada, se disponen a mirarte, comentan, se ríen, se emocionan, entonces, si el público es tan importante para mi arte mi obligación y compromiso es darles mi máximo esfuerzo. No sé si todos mis trabajos son excelentes o muy buenos, pero lo que sí sé (y eso me deja tranquila), es que en todas las creaciones estoy en mi limite y también en las funciones. Para mí siempre es la primera vez. Considero que el oficio es una herramienta fundamental, pero no trabajo de oficio. Siempre pienso que el público tiene que recibir el trabajo vivo y nuevo.

¿Cuál fue el papel más difícil que le toco interpretar? ¿Por qué?

Bueno actuar es muy, ¡muy difícil!!! Me toco un rol muy complicado en una obra que logre finalizar con la temporada. El rol era muy mental y lleno de palabras, no tenía histrionismo y casi no tenia carne, a la vez tenía un alto grado de exposición. La temática era muy dura.

¿Y el que mayor satisfacción le dio? ¿Por qué?

Muchos!!! Me gusta muchísimo el trabajo que estoy haciendo actualmente en Escenas de la vida conyugal de Ingmar Berman. Hago cinco mujeres diferentes y tengo mucho placer en interpretar una madre de 70 años, solo con un vestuario y lentes. Me fascina la trasformación, quiero decir que mi cuerpo físico, y emocional puedan generar un cuerpo de una mujer mucho mayor que yo. Es una creación producto de investigar y observar. El trabajo que desarrollo con mis alumnos hace de mí una actriz con más herramientas. Dar clase es un privilegio de algunos para seguir estudiando y moviendo lo aprendido. Todo lo que trabajo con ellos y lo que ellos dan, lo aplico en todo, me siento muy vital y alegre con este espacio de profundo intercambio.

Otro personaje que me dio mucho placer interpretar fue una madre indigente dónde la transformación era la protagonista sin usar maquillaje. Busque una voz, cuerpo, postura corporal, los registros afectivos en el cuerpo, mala alimentación, la falta de algunos dientes fueron componentes para la construcción. Hice la Formación en Técnicas psicocorporales del desarrollo humano con Graciela Figueroa, todo lo aprendido me nutrió para mi trabajo como docente y actriz, ya que soy muy física, todo pasa por el cuerpo. “Detrás de un movimiento físico hay un movimiento psíquico”. Nuestro cuerpo cuenta quiénes somos y qué pensamos.

Además de actuar hoy es directora y docente del Instituto de Actuación de Montevideo. ¿Qué siente al volcar su experiencia a las nuevas generaciones?

Siento privilegio, estudio, estudio, investigación. Creo que la educación es pasar una información de una generación a otra, deberíamos todos estar enseñando todo el tiempo. Creo que es una tarea que tiene el placer de generar en el prójimo libertad. La educación, la formación es lo único que nos hace libres. Claro que es una actividad muy cansadora, pero de mucha generosidad. Dar la mano a los jóvenes y otros no tanto para enseñar este arte es pura alegría. Siempre estoy buscando los canales de comunicación para dar lo mejor. Justo en esta etapa estoy pensando mucho, sintiendo y me angustio un poco porque preparo mi cuerpo, mente y alma para recibirlos.

¿Qué les dice a los jóvenes que se quieren dedicar a la actuación?

Les digo que lo hagan, que siempre es posible si uno tiene foco, concentración, deseo, poder, disciplina, rigor y ganas de jugar. Que ser libre da mucho trabajo y es una gran responsabilidad. Tener una vocación es algo que te acompaña toda la vida, es algo íntimo y un gran motivo de vida y lucha. Otra cosa que me parece fundamental es buscar un maestro o varios, los referentes son fundamentales. Es fantástico admirar, aprender………ser actor!

¿Cree que hoy es más valorado el actor que hace 10 años atrás? ¿A qué se debe?

Sabes que creo que el actor siempre fue valorado, no sé si es más o menos ahora. Una cosa importante es que muchos pueden actuar, pero no todos son actores. Actuar está en la naturaleza humana, pero el ser actor es una construcción que lleva mucho tiempo. Muchos se llaman actores y no lo son…. si existe una deformación de la profesión y eso confunde. Me siento valorada y respetada por mi trabajo en mi país.

¿Cómo ve la actuación en Uruguay?

Con excelentes actores y directores, como en todos lados hay diversidad de propuestas. Nosotros tenemos una gran tradición teatral y la mantenemos. Existen espectáculos excelentes, buenos y otros no tanto.  El instituto de actuación de Montevideo formo y forma actores a nuestro medio con formación en el área audiovisual. Además de una mirada actual de la interpretación ya sea en cine, teatro y televisión. Muchos de estos alumnos tienen carreras consolidadas, escuelas propias, el movimiento de improvisación que se genero en este país en esta etapa nace del instituto con egresados del mismo. No puedo dejar de hablar del instituto porque realmente transformó el medio y da lugar a 36 docentes de nuestro medio. Les dejo la página para que la visiten http://www.iam.com.uy/.

¿Qué cualidades debe tener un actor para ser completo?

Tener ganas de jugar, ser riguroso, no tener prejuicios, saber escuchar, estudiar, soportar la frustración, ser constante, disciplinado, tener una buena vida, vivir, cultivar los sentidos, tener salud, enamorarse, ser fuerte, bailar, jugar con el cuerpo, con la expresión, tener un cuerpo que soporte todo esto, investigar, tener humor, tener ganas de compartir, ser generoso, tener humildad y amor propio. SIEMPRE TENER EL DESEO DE JUGAR. Estar dispuesto a entregar todo ya que el teatro es un amante muy celoso.

¿Cuáles son sus proyectos para el 2014?

En el área docente seguir con clases de arte escénico, ahora comienzo en el instituto de actuación de Montevideo con teatro del absurdo. Doy clases de armonización, improvisación y movimiento. Trabajo en el SODRE división folklore y este año comienza la carrera de danza contemporánea que ahí estaré. Soy locutora de publicidad y trabajo mucho con la voz en doblajes y animaciones. Actualmente estoy haciendo funciones de Escenas de la vida conyugal de Ingmar Berman. Estoy estudiando proyectos y buscando obra para el segundo semestre del año. Ver todos los espectáculos que pueda, ver cine, comer rico, estar con mis amores y bailar todo lo que pueda.

María, queremos agradecerle por abrirnos las puertas y conocer un poquito más a la gran actriz que es. Que sigan los éxitos.

Gracias por la nota y cuando vengan vean teatro

Entrevista realizada por el Lic. Diego Martínez Cluzet el 19/02/2014

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